miércoles, 10 de febrero de 2021

Julián Pombo. Un diseñador uruguayo de juegos modernos de nivel internacional

El pueblo de Zapicán (Lavalleja) siempre ha tenido personajes notables, que han trascendido en diversas áreas, lo cual ha llevado a que el nombre de la localidad sea conocido por diversos rincones del mundo.

En esta oportunidad nos referiremos a Julián Pombo Perna, un zapicanense de 45 años de edad, que se está destacando a nivel internacional como diseñador de juegos modernos, siendo uno de los responsables del exitoso «Mercado de Lisboa».

Parafraseando su presentación en la página de Kickstarter, que promociona su juego, para el que trabajó en conjunto con el portugués Vital Lacerda, «Julián Pombo es un diseñador de juegos de Uruguay, que creó y desarrolló el modo en solitario para Lisboa y CO2 Segunda Oportunidad».

Entre otros datos además se agrega: «Fotógrafo, analista de sistemas y padre de dos hijos, Julián vive en su antigua casa familiar en Zapicán, un pueblo de 400 habitantes en Uruguay. Juega a la pelota vasca y disfruta de largos paseos en bicicleta».

Para completar esta información, podríamos mencionar que además vivió su infancia en esta localidad del norte del departamento de Lavalleja, cursó sus primeros años de estudio en la Escuela N° 15 y desde los 8 años hasta los 40 residió en Montevideo, donde siguió estudiando y trabajando, pero nunca dejó de volver a su pago natal, a visitar a sus abuelos, junto a sus hijos, para que conocieran los valores que existen en los pueblos chicos.

El éxito que está cosechando el juego de mesa «Mercado de Lisboa» y la interesante labor que desarrolla Julián Pombo, fueron los motivos que llevaron a La Gazzetta - Zapicán a visitarlo en su hogar y realizarle la siguiente entrevista.

¿Cómo llega a vos lo lúdico y cómo empezaste?

Lo lúdico nace acá en Zapicán, en aquellas épocas que si llovía te cortaban la luz dos o tres días igual. La televisión llegaba por aire, por la antena y a veces no se veía nada, porque había interferencias. Entonces se jugaba mucho juego de caja, el ludo o el Banco Hipotecario, ese tipo de juegos. Esos juegos nunca se fueron de mí y se convirtieron después en juegos de computadora, como el PlayStation. Después hubo una etapa de juegos de Rol, que estuve varios años jugando, que es un juego que tiene una parte teatral, donde uno, en un universo muy abierto, interpreta un personaje, basado en unas reglas, pero vos creas tu propia persona. Estuve jugando muchos al Rol, que requiere de un grupo de personas, que se junten asiduamente y eso se va haciendo difícil a medida que esa gente trabaja, estudia o tiene hijos y esos grupos se empiezan como a diluir. Entonces buscando una alternativa a esto, es que intentamos volver a los juegos de caja, que yo vengo a redescubrir un universo de los «juegos de mesa modernos», que se llaman, que yo no sabía de su existencia hasta el año 2010 o 2011.

¿De qué se tratan los «juegos modernos»?

Hay como dos grandes escuelas, por decirlo de alguna manera o dos grandes tendencias en lo que a juegos de caja se refiere. Hay una tendencia, que es la que yo sigo, que es lo que se llaman Juegos Euro y que antes se llamaban Juegos Alemanes. Los alemanes, antes de la guerra, hacían juegos de simulación de guerra, como el War, que todos conocemos, que tiras unos dados y pelea un ejército contra otro. Los alemanes hacían juegos de guerra, pero cada unidad tenía diferentes habilidades y cuando pierden la ll Guerra Mundial, después de la misma les resulta antiético hacer juegos de guerra, entonces se pasan a los juegos de simulación económica, de cultivos y otros similares. Entonces esta escuela va por ese lado, por simular una interacción, que está basada en sistemas que replican algo de la vida real. La otra escuela, que es la americana, se llama Ameritrash, es donde las mecánicas del juego son muy simples, muy sencillas y no emulan una realidad, pero la temática del juego es muy importante. Sobre lo que trata el juego tiene un gran peso en el mismo. Es decir, un juego te cuenta una historia y el otro lo que hace es simular una interacción, más bien mecánica y porque no, numérica. Esos son los Juegos Euro.

¿Cómo podrías explicar, a grandes rasgos, las principales características de los juegos de mesa?

Hay una gran variedad de juegos, de sistemas y de métodos. Los más populares son los juegos de cartas. Hay muchos en los que vos jugás con cartas y que en tu turno jugás una carta y cosas muy comunes, como puede ser la conga o algo por el estilo. Hay juegos en los que vos jugás una carta y tenés que completar patrones numéricos o por colores y si lográs deshacerte de todas tus cartas, ganás y las cartas que tenés en la mano tienen un valor. Hay cosas que son muy parecidas y se le han dado una vuelta de tuerca u otro tipo de reglas o habilidades, que vos podés tener, que se juegan en equipo. Lo que se ha hecho es enriquecer juegos, que existen de toda la vida. Son juegos donde vos ejercitás la imaginación, se puede jugar con niños o con ancianos. No hay límites de edad, no hay que saber resolver ecuaciones, ni nada por el estilo y hay para todos los gustos.

¿Así que hace diez años empezaste a jugar, pero luego comenzaste a trabajar en su diseño?

En el 2015 se aúnan dos situaciones. Por un lado, me quedo sin trabajo. La empresa en la que trabajaba nos manda al seguro, en preparación para cerrar la empresa y en ese momento uno de los más importantes diseñadores de Juegos Euro del mundo, que se llama Vital Lacerda, estaba buscando algunos playtester, que es alguien que juega el juego, cuando no está terminado. En un foro, que se dedica a este tipo de cosas, estaba buscando a quienes probaron su juego, que se llamaba Juego «Lisboa» en aquel momento, en una plataforma online. Entonces en esta plataforma empecé a testear su juego y a aportar ideas y ahí fue cuando me di cuenta que era algo que no solo podía hacer, sino que sabía hacer. Había una capacidad analítica, que yo poseo, que me permite ver qué cosas no funcionan y cómo mejorar ese sistema. A partir de ese momento empiezo a colaborar con él. Fui codiseñador del modo solitario de ese juego, denominado «Lisboa», porque todos estos juegos, que se hacen para jugar cuatro o seis jugadores, depende, se incluye mucho ahora el juego solitario, para que vos puedas jugar solo. En este modo solitario vos jugás contra un oponente, que digamos es una inteligencia artificial. Es un oponente que vos creas en base a ciertas situaciones y toma decisiones bastantes lineales. Eso es algo en lo que yo tengo facilidad, que es analizar cuáles son los pasos que hay que seguir, para ver los objetivos dentro del juego. Entonces vos creas un oponente que siga esos pasos. A partir de ese momento y hasta el año pasado, trabajé con Vital en varios juegos. En el año 2015, cuando yo descubro esta pasión, esta cosa que me interesaba mucho, empiezo a tener una idea de mi propio juego. Entonces ese primer juego, en el que empiezo a trabajar, que era una empresa de celulares, que vendía celulares con aplicaciones y accesorios, empecé a crear ese juego, trabajé algún tiempo en él, pero no funcionaba y lo abandoné. En el 2016, después que la empresa cerró y con dificultad para conseguir trabajo en ese momento, decidí venir para Zapicán de nuevo y ver qué podía hacer de mi vida y ahí decidí apostar a diseñar juegos, como trabajo full time, como ocupación real. Un día de invierno, del 2018, estaba sentado al lado de la estufa y estábamos chateando con Vital sobre un juego, que no era Euro, que tienden a ser largos y pesados, de 3 horas y de mucho cálculo matemático, que vos tenés que manejar recursos, como si manejaras una empresa. Vos tenés que manejar los recursos para lograr un objetivo. Digamos que es lo mismo que hacés en tu casa, de manejar tu sueldo para lograr alimentarte, vestirte y darte los gustos. Eso está replicado en diferentes sistemas, en un tablero, donde tenés un presupuesto acotado y tenés que lograr un montón de objetivos. Al final del juego, aquel jugador que ha logrado más de esos objetivos, con un presupuesto acotado, es el que gana. Entonces estábamos hablando de hacer un juego más liviano, más interactivo, más fácil, más accesible y empezamos a tirar ideas y a la noche, antes de acostarme, hice un acumulativo de todas mis ideas y un esbozo del juego que yo pensaba que podía ser. Se lo pasé por mail y al otro día, cuando me levanto, tenía la respuesta de él, de que sí lo íbamos a hacer.

¿Y qué fue lo que sucedió posteriormente?

Al final hicimos el juego. Nos juntamos e hicimos un esbozo más fuerte, un prototipo, donde hay un tablero y piecitas. Después él se lo presentó a una empresa en Alemania, en una convención, que se realiza en dicho país. Se lo presentó a una empresa americana y esta nos compró el juego, que se llama «Mercado de Lisboa». Nosotros firmamos contrato el 1° de enero del 2019. Después se dieron diversas situaciones, es decir, el juego estaba planeado para salir en enero de 2020 y hubo problemas con el artista, que es el encargado de transformar el arte básico del prototipo en un arte congruente, para que todo el juego tenga el mismo estilo y que sea representativo, si es de una zona en particular, que sea armónico y lindo.

¿Qué es específicamente lo que hace el artista?

El artista hace lo que se llama la interface de usuario, donde intenta que cuando vos te sentás a la mesa a jugar haya una parte tuya, que intuitivamente entienda cosas solamente por lo que está dibujado. Los mejores artistas de los juegos de mesa son los que tienen la mayor capacidad de lograr esto, que vos veas una imagen y tengas una compresión intuitiva de lo que eso quiere decir. Cuando lees las reglas, evidentemente te dice lo que quiere decir, pero las reglas están expresadas en esa imagen mediante íconos. Vos mirás esos íconos y te recuerdan las reglas. Esa conjunción es importante y bueno, el primer artista tenía una idea, que no era a lo que nosotros apuntábamos y tuvimos que cambiar de artista, entonces el juego se atrasó por diversas razones, entre ellas el Covid-19.

¿Cuándo fue que se hizo finalmente el lanzamiento de «Mercado de Lisboa»?


Pasamos de un lanzamiento del juego en enero a setiembre de 2020. Estos juegos se lanzan por una plataforma que se llama «Kickstarter», donde se hace una preventa y la gente, que paga ese dinero, antes de que el juego esté producido, recibe algo especial. En este caso viene una caja numerada y una carta en particular de regalo, para la gente que lo compró en ese momento. Esta plataforma lo que les permite a las empresas es no invertir dinero, sin saber cuánto va a vender. Cuando se lanza un juego, si vendés 1.500 juegos, tuviste éxito y el juego tuvo éxito. En la primera preventa vendimos 4.600 juegos. Sinceramente mi expectativa era un poco mayor, pero fue un éxito rotundo y dadas las circunstancias de crisis del Covid-19 y demás, aparentemente fue un éxito más que rotundo.

¿Cómo se hace para conseguir o adquirir este juego de mesa?

La venta al público va a salir en unos meses para todo el mundo. El juego salió en siete idiomas. Uno de ellos es el castellano y se compran por plataformas online. Si lo querés comprar en castellano, lo tenés que comprar en España, en una empresa que se llama Maldito Games, que se dedica a los juegos de mesa. Después hubo una tratativa de trabajar con una empresa nacional, para que tuviera distribución del juego, pero los costos aduaneros acá son elevados y todavía no se ha logrado. Quizás que cuando salga al público, se pueda hablar algo más. Aparte como el juego trata de un mercado agrícola, el mercado de Lisboa y el de Montevideo tienen características arquitectónicas idénticas. A mí se me ocurrió y tengo la intención de ofrecérselo al Mercado Agrícola de la Intendencia de Montevideo, que si ellos lo quieren utilizar como producto bandera del mercado o algo representativo, que se podría arreglar y hacer algo especial, para agiornarlo a Montevideo. Son ideas y trabajar con los gobiernos nunca es fácil, hay mucha burocracia, así que no sé qué va a pasar con eso.

¿Y ahora que ya está terminado este proyecto, en qué estás enfocado actualmente?

En el 2018, después que presentamos el juego a esta empresa y se interesa por él, empecé a diseñar un juego mío sobre el cambio de la matriz energética en el Uruguay, sobre todo en los molinos de vientos que hay en Uruguay, inspirado un poco en los paseos en bicicleta y ver siempre los molinos de Valentines, que se ven en el horizonte o cuando el ómnibus que va hacia Minas, permite ver los molinos entre las serranías o los que están en Fray Marcos, que están cerca y se aprecian bien. Además, me pareció un tema que es muy interesante y no está en ningún juego de mesa hasta el momento. Así empecé a trabajar en este juego sobre la generación de energía y cómo funciona, cómo es el sistema de venta de energía, cómo se les paga a las empresas, al inversor privado que invierte en la empresa, cómo se vende la energía a particulares, cómo se le vende a Argentina y a Brasil. Así es que empecé a diseñar este nuevo juego, en el que trabajé prácticamente hasta setiembre, durante dos años, unas 16 horas por día y a mitad del 2020 logré firmar un contrato, después de ofrecerlo a varias empresas. Logré firmar un contrato con la empresa americana APE Games.

¿Y en qué etapa está este nuevo proyecto?

Este nuevo juego está en preproducción, estamos en los últimos pasos de la preproducción. La idea es que salga también por la plataforma Kickstarter en tres o cuatro meses más. Por otra parte, a raíz del éxito que tiene «Mercado de Lisboa», la empresa que lo edita, EGG (Eagle Gryphon Games), se interesa o me pide que yo le dé prioridad para mi próximo diseño. Incluso me ofrecieron de antemano firmar un contrato por el próximo juego. Entonces lo que hice fue retomar el juego de los celulares, que no funcionó en su momento y después de tener una experiencia de trabajar y colaborar con diseñadores importantes, testear juegos para otra gente, que te da experiencia y mucho aprendizaje, reconvertí aquel juego de los celulares en un juego de robots. Tenemos una misma estructura, un aparato tangible, que maneja dos tipos de subproductos, uno que es la aplicación, igual que las que tenemos en el celular. Entonces tenemos un robot, que tiene una aplicación. Es como vemos hoy, que muchas cosas están robotizadas, es decir, existen robots que saben hacer algo, pero lo avanzamos un poco más en el futuro, para darle más riqueza al juego. Son robots que emulan actividades humanas, que hoy en día hay una empresa fuerte que está trabajando en esto, que es Boston Dynamics, que está haciendo verdaderos robots y después la NASA está haciendo un humanoide espacial, que es el que piensan utilizar en algunas misiones, porque evidentemente la vida humana es más valiosa que un montón de metal. Basado en todo esto, que hay mucho que se está robotizando, es que me decido por este tema.

¿De qué se trata este nuevo juego?

Se trata de un juego en el que manejamos una fábrica, que hay que investigar tecnología, hay que desarrollar tecnología, para crear robots que satisfagan necesidades de empresas y así obtener prestigio y ganar el juego.

¿Este tipo de propuestas lúdicas tiene muchos jugadores o seguidores?

En este momento hay una página, que es la que registra prácticamente todos los juegos o la mayoría y hay aproximadamente unos 272.000 juegos. Usuarios de juegos hay millones alrededor del mundo y en Uruguay hay unos 1.000 usuarios conocidos. Hay una comunidad, que tiene un foro en Facebook y se reunían antes de la pandemia, dos veces por mes y hacían reuniones, donde cada uno llevaba sus juegos y se conocía gente. Hay una diversa cantidad de juegos y estas comunidades van creciendo. En mi opinión, hay mucha gente que tiene la necesidad de sociabilizar y hay una enorme cantidad de estos juegos, que tratan de eso. Son juegos de interacción social, para pasar un rato ameno y divertido.

 





 

jueves, 7 de enero de 2021

La Gazzetta Zapicán celebra sus 25 años de vida

Bodas de Plata

La Gazzetta Zapicán celebra sus 25 años de vida

Con gran regocijo celebramos nuestras «Bodas de Plata» y compartimos esta inmensa alegría con nuestros lectores, quienes también forman parte de estos 25 años de La Gazzetta.

En este 2020 tan particular, tenemos la dicha de cumplir un aniversario muy especial, que corona nuestra extensa trayectoria, de manera significativa y nos hace sentir sumamente orgullosos de todo lo que hemos logrado en estas dos décadas y media, a través de este medio de prensa.

Sin dudas son muchas las alegrías y satisfacciones cosechadas en todo este tiempo, al que le hemos dedicado buena parte de nuestra existencia y lo hemos hecho con la mayor seriedad y compromiso, dando siempre lo mejor de nosotros.

A su vez somos conscientes de que, como contrapartida a esa entrega y trabajo, también recibimos el afecto y el apoyo de mucha gente, que nos honra con su respaldo y eso es para nosotros una gran motivación y el mayor reconocimiento a nuestra labor.

Por lo tanto, nos sentimos unos privilegiados de poder realizar un aporte a nuestra comunidad y hacer algo que tanto nos gusta, como es escribir y contar nuestras historias, que compartimos con muchos coterráneos y fieles lectores, a quienes va destinado nuestro trabajo.

A todos y cada uno de ustedes vaya nuestro reconocimiento y agradecimiento por abrirnos las puertas de sus hogares y acompañarnos en este sueño, que se hizo realidad y hoy cumple 25 años de vida.


25 años en el diario vivir de Zapicán

En estos tiempos de posmodernidad, celebrar 25 años de un medio de prensa escrito de un pequeño pueblo como Zapicán, tal vez resulte para el mundo globalizado e interconectado un dato poco trascendente, pero para nosotros tiene otras connotaciones y es un hecho sumamente significativo, porque se trata de un espacio propio en el que se valora y refleja nuestra identidad.

Para nada nos apremia el ritmo vertiginoso de la época actual y seguimos con nuestra marcha, convencidos del camino que hemos recorrido y por el que vamos, porque a través del mismo le hemos encontrado sentido a nuestra labor y todo lo que hemos vivido con La Gazzetta.

Por lo tanto, nuestras raíces tienen firmeza y nuestro andar tiene, desde hace mucho tiempo, un rumbo bien definido, que en definitiva son los valores que nos han permitido crecer y avanzar en la vida.

Así que para nosotros no es una casualidad, sino más bien una causalidad el hecho de celebrar 25 años de trabajo y esfuerzo con este proyecto, que iniciamos en plena etapa adolescente y que hoy en la adultez se ratifica en base a nuestro compromiso inclaudicable, que está acompañado de un permanente amor por nuestro pueblo.

Echar la vista atrás y observar este largo recorrido es repasar un sinfín de recuerdos y anécdotas, muchas transformadas en nostalgias, que difícilmente se podrían resumir en una edición, porque felizmente serían muchas las páginas que deberíamos escribir.

Seguramente aquel 7 de octubre de 1995, cuando salió nuestra primera edición, no nos imaginábamos que tan lejos podíamos llegar, pero si teníamos claro que había mucho camino por delante, al que se sumaba todo nuestro entusiasmo por avanzar y crecer. Lo que sucedió posteriormente ya es historia conocida. Tuvimos la fortuna de vivir todo tipo de experiencias, que nos enriquecieron.

Hoy, 25 años más tarde, creemos que hemos cumplido con todos los anhelos que teníamos al comienzo y que aquel proyecto que comenzó como un sueño, se convirtió en una realidad que ha trascendido y forma parte del diario vivir de nuestro pueblo y también de la historia de Zapicán, la cual en estas últimas dos décadas y media hemos tenido el privilegio de escribir.

Al final, estas páginas serán nuestro mayor legado, que quedará como testimonio y referencia para futuras generaciones, que en algún momento de su existencia sentirán, como nos sucedió a nosotros, la inquietud por indagar en sus raíces y reconocer su identidad.

Cuando llegue ese momento, donde la virtualidad nos desborde y se pierdan ciertas referencias, seguirá existiendo este medio a través del cual trascenderemos en el tiempo y será nuestra huella en el mundo.

           


lunes, 18 de mayo de 2020

Chevial retomó sus frecuencias entre Zapicán y Montevideo

El pasado miércoles 6 de mayo la empresa Chevial Ltda. retomó sus frecuencias entre Zapicán y Montevideo, las cuales se habían visto interrumpidas con motivo de las medidas adoptadas de suspensión de los servicios, ante la llegada del Covid-19.

La última salida hasta ese momento se había registrado el día 23 de marzo y desde esa fecha no contábamos con esta línea de ómnibus que, desde hace 26 años, une a nuestro pueblo con la capital del país.

En este retorno a las rutas el chofer a cargo de la unidad fue Hugo Fabián Fernández, acompañado por la guarda María José Faguaga.

Según se nos informó momentáneamente Chevial realizará sus viajes solo tres días a la semana, los lunes, miércoles y viernes, en el horario habitual.

La principal novedad para los pasajeros es que deberán utilizar un tapabocas, lo cual responde a las medidas sanitarias recomendadas por las autoridades y además se solicitará la identificación a las personas que utilicen el servicio, como lo vienen haciendo otras empresas de transporte. 


María José Faguaga y Hugo Fabián Fernández momentos antes de emprender el retorno con Chevial desde la Terminal de Tres Cruces (Montevideo) hacia la localidad de Zapicán (Lavalleja).

domingo, 26 de abril de 2020

Revista “Idealismo” de Carlos J. Freira – Sauce de Olimar Chico (Zapicán)

En estos 25 años que está cumpliendo La Gazzetta queremos dedicar este «Rincón de los recuerdos» a un medio de prensa que hace muchos años atrás existió en la zona de Zapicán (Lavalleja) y que durante cuatro décadas, más concretamente entre los años 1932 y 1972, formó parte de la comunidad. Nos referimos a la revista regional «Idealismo», que tuvo como director responsable a Carlos Julián Freira.

En esta legendaria publicación se reflejaron muchos hechos y acontecimientos sociales de la región, por lo cual su recuerdo perdura en la memoria de varias generaciones de zapicanenses, que a pesar de haber leído su última edición hace ya mucho tiempo, aún conservan con cariño algunas de esas páginas, que hoy atesoran gratas nostalgias de otras épocas, que sin dudas forman parte de la rica historia del pueblo de Zapicán.

No dudamos que muchos zapicanenses al recordar el nombre de «Idealismo» verán como brotan en sus memorias diferentes anécdotas, que anidaban en algún rincón del corazón y que bien podrían acompañar esta página, que tiene la humilde pretensión de rendir un homenaje a esta revista y a su responsable, don Carlos J. Freira, quien con gran compromiso le dedicó buena parte de su vida a esta labor, que comenzó cuando tenía 25 años de edad y la desarrolló durante 40 años, en los que cosechó numerosos lectores y estuvo en contacto con mucha gente.

Por todos estos motivos es que, en estas páginas que siguen, compartiremos parte de un valioso material que hemos recopilado y de este modo no olvidaremos a un protagonista más de nuestra historia, que nos dejó un gran aporte, que mucho valoramos y no debemos olvidar.
            
De esta manera al principio de este tributo rescatamos un artículo que fue publicado en el Libro «Minas: Dos siglos de su historia. Tomo ll» del Profesor Aníbal Barrios Pintos, que fuera editado por el Ministerio de Educación y Cultura en el año 1983, el cual recuerda a todos los medios periodísticos escritos que ha tenido el departamento de Lavalleja, mencionando entre ellos a la revista «Idealismo», de la que nos aporta los siguientes datos:

«Sauce de Olimar Chico. Año 1 Nº 1, Julio de 1932 hasta el Nº 152 de octubre de 1972 (fecha de aparición y cese).
Carlos J. Freira, E. Washington Casas (Redactores).
IDEALISMO
Revista regional de actualidades, cultural, literaria y social. En el pago de Sauce de Olimar fue fundada esta revista de larga trayectoria, que se imprimió en los Talleres El Pueblo de José Batlle y Ordóñez hasta su número 149. Posteriormente se editó en Montevideo. La dirigió Carlos Julián Freira, nacido el 16 de marzo de 1907 en Manzanero, 11ª. Sección de Lavalleja.
Poeta, Freira es autor de «Capullos de ensueños» (1945), «Romance al Éxodo del Pueblo Oriental» (1952), «Coplas Eucarísticas» (1963), «Cartas a Laila» (Bilbao, 1965), «Esmeraldas y Rubíes» (1969) y «Fosforecencias de mi Alcázar» (1980)».

Carlos J. Freira fue el director de la revista «Idealismo»

Desde nuestra niñez siempre escuchábamos hablar a nuestros mayores de «Idealismo», pero recién con el paso de los años y al entrar en contacto con las primeras revistas que llegaron a nuestras manos, comenzamos a tomar reales dimensiones de qué se trataba.

Como suele suceder en muchos casos, es con el paso del tiempo que cada uno de nosotros comienza a valorar más muchos artículos u objetos, que en su momento tenían importancia, pero que cobran más sentido y relevancia con los años.

En nuestro caso, que siempre hemos valorado todo lo vinculado a nuestro pueblo, por la labor que desarrollamos desde hace 25 años, siempre ha sido la revista «Idealismo» una referencia, que nos ha permitido conectarnos con parte de nuestro pasado y rescatar muchas historias que hemos compartido en La Gazzetta.

Este logro sin dudas se debe al aporte de algunos de nuestros lectores, que nos han obsequiado algunas revistas, como es el caso de la Sra. Olga Airaudo y otros vecinos que nos han aportado otras ediciones.

Es digno mencionar que la mayoría de los datos que compartimos en esta publicación páginas, fueron precisamente rescatados de esas ediciones, en las cuales encontramos parte de la biografía de del director de l«Idealismo».

Carlos Julián Freira, quien utilizaba el seudónimo de «Noé» fue un poeta, periodista y enigmógrafo, que nació el 16 de marzo de 1907 en el paraje Manzanero, cerca de Zapicán.

Según cuenta el propio Freira desde su adolescencia se sintió inclinado al Arte de Edipo, empezando su colaboración enigmográfica en una hojita dominical, «La Unión Social», en la sección dirigida por «Tío Paco» (Pbro. Jerónimo J. Silva). Allí empezó su aprendizaje literario dando a tal periódico sus primeros versos. A pesar de ser casi un niño eligió, de sus lecturas bíblicas, el seudónimo de «Noé», porque le pareció muy bello y fue el nombre que utilizó para firmar en muchas de sus publicaciones.

Como ya se mencionó anteriormente, Carlos J. Freira  publicó algunos poemarios, que se suman a las 152 ediciones de la revista «Idealismo».

«Idealismo» escribió buena parte de la historia de Zapicán y la región

Como ya se expresó en este «Rincón de los recuerdos», «Idealismo» era una revista de actualidades, cultural, literaria y social, que además era miembro de la Agrupación Nacional de Periodistas Católicos del Uruguay y de la Organización de la Prensa del interior.

En nuestras lecturas, para armar esta nota, nos encontramos con el primer editorial de la publicación, que saliera a la luz en julio de 1932, el cual transcribimos a continuación.

Al comenzar una jornada

            «Idealismo... El título es todo un símbolo.
            Idealismo, genuina encarnación de todos los ideales más grandes, de todos los impulsos románticos y nobles, surge hoy a la vida plasmando así en realidad una vieja aspiración, una idea que estaba ha tiempo latente en el ambiente, esperando solo que aparecieran los gestores, los remeros de la idea, que le dieran forma, le dieran aliento, ritmo, alas, vida...

            Surgimos a la vida sin más pretensiones que aportar al medio en que actuamos de un órgano periodístico que será el portavoz de la región, compenetrados del importante rol que ejerce la prensa en la cultura de los pueblos. 

            Al aportar nuestro modesto granito de arena al engrandecimiento espiritual de la región enarbolando el penacho de una idealidad quijotesca, lo hacemos sin ningún otro interés, que, por otra parte, desnaturalizaría los simpáticos móviles que nos impulsó a dar vida a esta obra, en la que hemos puesto nuestros mejores entusiasmos juveniles.

            Esperamos que vosotros, benévolos lectores, compenetrados de los altos fines que nos guían al empuñar la palestra periodística, y del esfuerzo que su realización significa, en un campo de acción tan poco propicio para obras de la índole de la nuestra, nos dispensarán la acogida que nuestra labor reclame y que haremos de nuestra parte, todo lo posible por merecerla».
                                                                                                         La Dirección

En una de sus primeras ediciones también aparecen algunos de los artículos publicados a principios del año 1933, que reflejan un panorama de aquella época y nos proporciona más información acerca de la revista en sus inicios.

                                                              Voces de aliento

     «Con atenta dedicatoria hemos recibido el primer número de la interesante revista que acaba de aparecer en Zapicán, bajo la redacción y dirección de los jóvenes Carlos J. Freira y E. Washington Casas. Se trata de una publicación amena donde se nota el esfuerzo y campea el espíritu artístico de los que la dirigen. Este primer número es una buena cosecha de excelente material de lectura -sobresaliente el literario- lo que, de seguir así, les asegurará muchos éxitos».
                                                                                «La Campaña» Treinta y Tres

     «Días pasados recibimos la grata visita del Sr. Carlos J. Freira, director de la interesante revista «Idealismo, que ve la luz en Olimar Chico, (Zapicán).

     Nos hace entrega del primero y segundo número de dicha revista y a la vez nos hace conocer la dificultad con que se lucha para la colocación de la misma en aquella zona.
           
     Es de lamentar que la población de Zapicán y sus alrededores no contribuyan como es debido al sostenimiento de ella; pues se trata de una bien presentada revista en la que contiene repleto material de lectura e interesantes notas gráficas.

     Podemos decir con seguridad que muchas ciudades importantes, no la poseen.
   «Idealismo», que se imprimía en Montevideo, se confeccionará desde el número venidero en nuestros talleres.

     Nuestras felicitaciones a los directores Sres. Carlos J. Freira y E. Washington Casas, y a la vez llegue nuestra palabra de aliento para que perseveren en la obra iniciada.»
                                                                              «El Pueblo» J. Batlle y Ordóñez


El último editorial de despedida que puso fin a la publicación 

En el final de este homenaje simplemente nos resta transcribir lo que fue el último editorial de despedida de «Idealismo», que fuera publicado en el Nº 152 de octubre de 1972.

      1932/1972   
   Cumpleaños y despedida

    «Repiquetear jubiloso de campanas y canto de cisne a la vez. Parecerá al lector una paradoja esta frase, pero luego comprobarán que no lo es.

    IDEALISMO ha cumplido cuatro décadas de existencia. Cuarenta años de ininterrumpida labor periodística nos dan derecho a hacer un alto en el camino, dando con esta edición fin a una labor que ha sido el ley motivo de nuestros mejores años.

    Cuando hace ya algunos años se agudizaron las dificultades para la prensa de tierra adentro, nos trazamos una meta: alcanzar los cuarenta años de vida periodística. Hoy, con esta edición Nº 152 hemos logrado la meta propuesta. Ello nos llena de legítima satisfacción pero esta alegría se empaña con el sentimiento de la despedida. Toda despedida es triste, porque significa alejamiento, y en el caso de IDEALISMO es una despedida para siempre. Dice la poetisa compatriota Iris de Bandisch: «Para los que creemos que el espíritu se nutre de poesía e idealismo, es triste la noticia de que tenga usted que retirarse de la brecha, aunque después de cuarenta años de sostenida lucha, bien se merece el premio del descanso. El que los pioneros de la cultura como usted entreguen la antorcha a los cuarenta o cincuenta años de labor tesonera y constante en la divulgación del Bien y del Amor, no es lo verdaderamente triste; al contrario, feliz la conciencia que a esa altura pueda decir pura y noblemente: «Hice todo lo que pude». No, eso es una diáfana alegría para el que dio y para el que estuvo recibiendo sus dones. La triste duda es esta: ¿quién tomará esa antorcha que usted y otros como usted hoy entregan? Si la antorcha se apaga no es porque se abata el espíritu de quien la encendió y sostuvo, sino porque le falta el incentivo de otros espíritus que la busquen y la deseen. Esa es la triste realidad y por lo que me apena la noticia de su retiro del periodismo sano y bien intencionado».

    ¡Benditas sean esas palabras de amplia comprensión en esta hora de la despedida!

    Si cien suscriptores no más hubieran seguido el ejemplo de nuestro coterráneo Oscar de los Santos Diago que desde hace ya varios años se cotizó una cuota anual de mil pesos, IDEALISMO podía haber hecho frente a la agobiante crisis; pero la crisis no ha sido solamente económica.

    Mañana, cuando se escriba la historia del periodismo silvestre, dirán: «En un lugar del campo de Lavalleja, existió, por espacio de cuarenta años una revista cuyo título era todo un símbolo: IDEALISMO».

    Hemos recogido a lo largo de estas cuatro décadas de vida periodística muchas y hondas satisfacciones espirituales. Una palabra de aliento siempre reconforta, y ésta casi permanentemente nos ha llegado tanto de adentro como de afuera de fronteras.

    Loado sea el Señor que nos concedió las luces necesarias para que nuestra modesta publicación contribuyera a su mayor gloria y al bien de la colectividad.

    A nuestros dilectos amigos, -escritores y poetas- que nos han brindado generosamente en todo momento el fruto de su intelecto, a nuestros suscriptores y avisadores y a los colegas que nos han honrado con su canje, van con nuestro saludo de despedida, nuestro eterno reconocimiento.

    A los amigos que la muerte alejó para siempre de nuestro lado, pero cuyos espíritus desde la Inmortalidad nos seguirán acompañando, les ofrendamos nuestra cristiana oración como homenaje de gratitud».


Conocé nuestro canal en Youtube

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viernes, 6 de marzo de 2020

lunes, 7 de octubre de 2019

La Gazzetta celebra 24 años de trayectoria

La felicidad nos embarga una vez más este 7 de octubre al festejar un nuevo aniversario de La Gazzetta, que compartimos con todos nuestros amigos, que valoran todo lo que hacemos a través de este emprendimiento por y para nuestro pueblo.

Celebramos 24 años de trayectoria ininterrumpida con este medio periodístico, que nos ha acompañado en buena parte de nuestra vida y en el que ha quedado reflejado el largo trayecto que hemos recorrido hasta estos días, manteniendo los mismos objetivos y motivaciones, que nos impulsaron desde el inicio.
           
Nunca hubiera sido posible avanzar, crecer y mantenernos vigentes, después de más de dos décadas, si no apostáramos a un trabajo serio y comprometido con nuestra sociedad y particularmente con nuestros lectores, quienes siempre nos respondieron en gran forma durante todos estos años.                              

Cada aniversario que cumplimos tiene una connotación aún mayor que el anterior y más si nos detenemos a observar el mundo en el que vivimos, que es muy diferente al que vivíamos cuando comenzamos a andar.

En todo este largo recorrido, además de ser testigos de lujo de la historia de Zapicán,  nuestras páginas también han registrado los cambios que ha vivido la sociedad en este último cuarto de siglo, donde la tecnología y la comunicación han avanzado a pasos agigantados. Pero todas las ventajas que la tecnología brinda para transmitir información, como la inmediatez o la repercusión social, muchas veces carece de un tratamiento adecuado y de un rigor periodístico, que solo un medio de prensa puede brindar.

Esa característica es una de las cualidades que distingue a La Gazzetta, que desde hace 24 años les ofrece a sus lectores un trabajo serio, veraz, de calidad y comprometido, donde además de compartir las noticias que realmente importan, también va quedando registrada la historia de nuestro pueblo, que será fuente de consulta en el futuro.